miércoles 15 de abril de 2009

LA ÚNICA SOLUCIÓN


SAMARITANOS DEL TERCER MILENIO (1)

© Pastor Iván Tapia

“Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio"
San Mateo 11:5


Cuando Juan el Bautista envió a dos de sus discípulos a consultar a Jesús si Él era Aquél que había de venir o habría que esperar a otro, expresó las dudas que tenía sobre Jesús como Mesías. Recordemos que el pueblo judío esperaba un Cristo que vendría a poner orden político y autoridad sobre el sistema social. Es decir ellos esperaban lo que hoy aguardamos nosotros: que regrese por segunda vez Jesucristo como Rey para establecer en el planeta Su Reino milenario.

El Maestro no se tomó el trabajo de explicarle que debería sufrir y morir en la cruz, para luego resucitar, etc. sino que destacó los hechos Suyos, el poder y autoridad demostrada en seis aspectos. Estos aspectos definen la condición del hombre sin Dios. Siempre el número seis expresa lo humano, puesto que es "número de hombre".

El hecho concreto es que el Salvador dio vista a los ciegos, hizo andar a los cojos, limpió de su enfermedad a los leprosos, devolvió la audición a los sordos, resucitó a muertos y anunció las riquezas del Evangelio a los pobres. Como samaritanos, o cristianos llamados a servir al prójimo que sufre, podríamos quedarnos con el disfrute y la admiración de esas obras de Jesús. De seguro, como sucedió a Pedro y a Juan en la Hermosa, nos llenaríamos de "asombro y espanto" y quedaríamos "atónitos" ante esas demostraciones de Su poder (Hechos 3:10,11). Pero creo que esas acciones quieren significar algo más, sin caer en una espiritualización de la Escritura, pues el texto sagrado es profundo y tiene numerosas lecturas, a medida que lo examinamos mejor.

Indudablemente el Texto, cuando muestra estos seis tipos de milagro, está hablando de severos problemas humanos, a saber:
1. La ceguera espiritual del que no ve a Dios con los ojos de la fe.
2. La cojera espiritual del que no da pasos de fe para entrar en el Reino y no camina de acuerdo a la voluntad de Dios.
3. La lepra del pecado, del que vive de acuerdo a su carne y al espíritu que gobierna este mundo.
4. La sordera espiritual del que no quiere ni procura escuchar a Dios.
5. La muerte espiritual de todos los que se encuentran en tinieblas, no dando oportunidad a recibir la Vida de Cristo.
6. La pobreza y miseria del que no escucha el Evangelio

Nosotros, como cristianos nacidos de nuevo y en proceso de santificación, sabemos muy bien cuál es la solución que da Dios a estos problemas, y no podemos dejar de ser activos y eficientes en aplicar y anunciar esa solución:
1. Cristo es la Luz que devuelve la visión espiritual al hombre ciego (San Juan 8:12)
2. Cristo es el Camino que permite direccionar su vida al cojo (San Juan 14:6; Hechos 12:12,13))
3. La sangre de Cristo limpia de la lepra del pecado (1 Juan 1:7)
4. Cristo abre los oídos del sordo, cuando dice “Efata, es decir: Sé abierto" (San Marcos 7:34)
5. Cristo es la Resurrección y la Vida para el que estaba muerto (San Juan 11:25)
6. Cristo se hizo pobre para que nosotros fuésemos ricos y nos regala con la salvación, el Nuevo Testamento, nuestra mejor herencia (Hebreos 9:15-17)

Nuestro deber, como cristianos y samaritanos, es ayudar a la gente a encontrar esta Solución al mayor de los problemas: su discapacidad espiritual ¿No está el mundo de hoy espiritualmente ciego, cojo, leproso, sordo y muerto, viviendo en la más profunda miseria moral y sin Dios? No podemos dudar como el Bautista sino escuchar la Voz del Señor y conducir al mundo hacia la única solución: JESUCRISTO.